martes, 26 de mayo de 2015

Internet como recurso educativo

 Sin duda embarcarnos en el camino del análisis sobre las posibilidades de Internet como recurso educativo, supone en primer término, arropar la reflexión sobre sus modalidades de uso, en el marco del papel de la educación frente a las tremendas transformaciones sociales y culturales de nuestro tiempo, las nuevas demandas educativas y el rol preponderante de las TIC en la construcción de esta nueva realidad.
 
Esta demanda de respuestas alternativas e innovadoras requiere la revisión tanto de nuestras argumentaciones, como de nuestras prácticas pedagógicas, en la búsqueda del sentido y el significado de la educación en nuestro tiempo.
Como punto de partida podríamos decir, para tender algunos puentes a la mirada de Internet desde lo educativo, que ello implica por lo menos de manera básica, acercarnos a tres dimensiones de análisis complejas a la vez que concomitantes:
  • Una dimensión se inscribe en el intrincado cruce de relaciones entre sociedad, cultura, educación y tecnologías de la información y de la comunicación. Supone abordar críticamente los efectos sociales y culturales de estos nuevos medios omnipresentes, resignificando el papel de la educación frente esta nueva realidad e identificando tendencias de acción destinadas ya a promover, ya a contrarrestar estos efectos, desde una perspectiva esencialmente formativa en lo social y lo personal. En este sentido implica el planteamiento del papel de la educación y sus finalidades en el marco de la llamada "sociedad del conocimiento", signada por la imperante presencia de las tecnologías digitales.
  • Otra dimensión se conforma en torno al papel de Internet en la educación y sus modalidades de uso. Esta dimensión se formula a partir del entendido de que es el modelo pedagógico el que habilita o no, la construcción del carácter educativo de un determinado recurso. Supone la consideración, desde el hacer educativo, de las posibilidades y las implicaciones de estos nuevos medios en el ámbito de los procesos de enseñanza y de aprendizaje. En esta dimensión, implica la observación de multiplicidad de factores y variables intervinientes en la situación educativa, y la particular  forma como éstas se relacionan y articulan otorgándole esa singularidad y complejidad propia de toda acción pedagógica.
  • La tercera dimensión abarca el conocimiento, los servicios presentes en la red y las características específicas del medio, intentando una primera respuesta acerca de cuáles de estas características pueden resultar potencialmente valiosas desde la óptica educativa. Conocer el medio, sus posibilidades y limitaciones es un insumo clave a la hora de la toma de decisión acerca del para qué, pero muy especialmente del cómo, en la implementación de experiencias educativas que lo incluyan.

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